- Descripción de la sustancia y el mecanismo de su formación.
- Clasificación de suelos según contenido de humus
- ¿Qué papel juega en la naturaleza?
- ¿Existe riesgo de arruinarlo?
- ¿En qué se diferencia del humus?
- Normas y condiciones de uso del humus
- ¿Es posible cocinarlo uno mismo?
- Normas de almacenamiento y precauciones de seguridad al aplicar
La fertilidad del suelo es fundamental para el éxito de la agricultura. Nuestros antepasados sabían que los suelos más ricos eran aquellos con una gruesa capa de tierra oscura y suelta bajo la superficie. Desconocían su nombre, pero comprendían que sin ella, los cultivos serían imposibles. Esta capa se conoció como humus. Incluso hoy en día, se sigue considerando el principal indicador de la fertilidad del suelo, un indicador importante de su calidad y utilidad para la agricultura.
Descripción de la sustancia y el mecanismo de su formación.
El humus se forma a partir de una combinación compleja de restos vegetales y animales, procesados por microorganismos del suelo y formados bajo la influencia de diversas condiciones naturales. Está compuesto por ácidos húmicos insolubles en agua, huminas, humatos y fulvatos. La cantidad de humus varía según el suelo. Representa hasta el 85-90% de la materia orgánica del suelo.
Esta sustancia se forma mediante la humificación. Este proceso consiste en la conversión de restos vegetales y animales en condiciones anaeróbicas, es decir, en ausencia o mínima presencia de oxígeno. Este proceso está significativamente influenciado por microorganismos del suelo de diversos orígenes. Bajo su influencia, los componentes de la materia orgánica no solo se descomponen en sus componentes más simples, sino que también se transforman en otras sustancias de forma accesible para la planta. Los componentes húmicos son característicos exclusivamente del suelo y no se encuentran en ningún otro lugar.
El proceso de formación de humus depende en gran medida de las condiciones climáticas. En condiciones cálidas y húmedas, los residuos se mineralizan rápidamente y no se acumulan. En condiciones frías, los restos vegetales y animales son escasos, y la capa de humus se forma con extrema lentitud, tardando milenios en lugar de siglos. Las condiciones más favorables son las templadas, donde el calor, la humedad y la cantidad de residuos orgánicos están en perfecto equilibrio.

Clasificación de suelos según contenido de humus
El contenido de humus puede variar significativamente entre suelos, desde el 0,05 % en los suelos semidesérticos pardos más pobres hasta el 10-20 % en los chernozems. Los siguientes suelos contienen las mayores cantidades de esta sustancia:
- Suelos de pradera.
- Suelos de llanura aluvial.
- Chernozems.
El contenido de humus en el suelo no puede ser estable, ya que su cantidad aumenta o disminuye en función de diversos factores: la actividad humana, las condiciones naturales, el número de plantas y sus necesidades, y las prácticas agrícolas. Por lo tanto, en los cálculos se utilizan valores promedio característicos de tipos específicos de suelo.

¿Qué papel juega en la naturaleza?
Aunque las plantas pueden crecer sin tierra en condiciones artificiales, como los sistemas hidropónicos, en la naturaleza, la presencia de humus determina el valor nutricional del suelo y su capacidad para sustentar ciertas plantas. Algunas pueden prosperar en suelos pobres, mientras que otras requieren suelos ricos en humus para producir una cosecha abundante y de alta calidad.
Además de su función nutricional, el humus tiene la importante propiedad de estructurar el suelo. Los suelos ricos en esta sustancia poseen una estructura ligera y permeable, pero retienen suficiente humedad para que las plantas crezcan, florezcan y fructifiquen. El humus puede contener hasta un 80-90 % de su propio peso en humedad, lo que proporciona las condiciones ideales para el crecimiento de las plantas y la germinación y desarrollo de las semillas.
La estructura grumosa y suelta del suelo se mantiene gracias a los microorganismos mediante el proceso de humificación. También se cree que el humus funciona no solo como nutriente, sino también como una sustancia similar a las hormonas en la fisiología vegetal.

¿Existe riesgo de arruinarlo?
Tanto la naturaleza como los seres humanos pueden destruir la capa de humus, siendo el impacto negativo de este último más dañino que todos los desastres y catástrofes naturales juntos. El humus es destruido por inundaciones, terremotos, erupciones volcánicas, tornados, huracanes, vientos fuertes, sequías y la invasión del desierto sobre tierras fértiles. Sin embargo, la deforestación y la sobreexplotación de los recursos naturales, la minería, el desarrollo agrícola y los desequilibrios ecológicos causan daños aún mayores.
Sin embargo, el mayor riesgo de dañar la capa de humus se presenta con prácticas agrícolas inadecuadas. Estas incluyen las siguientes:
- Aplicación extensiva de fertilizantes nitrogenados. El suelo se sobresatura de nitratos y la capa de humus disminuye constantemente porque los microorganismos, estimulados por el nitrógeno, la descomponen con mayor rapidez.
- La sequía y la erosión provocan el secado y la erosión de la capa superficial del suelo, rica en humus.
- El exceso de humedad provoca la acidificación del suelo y acelera la acumulación de ácidos húmicos. Esto aumenta el contenido nominal de humus del suelo, pero este se encuentra en compuestos inaccesibles para la nutrición vegetal. El resultado es un exceso de humus, pero el efecto es desastroso.
- Dejar los campos en barbecho. La falta de materia orgánica priva a los microorganismos del suelo que forman la capa de humus. Además, el suelo desnudo es más susceptible a impactos ambientales negativos.

¿En qué se diferencia del humus?
En la vida cotidiana, los términos "humus", "compost" y "humus" se consideran sinónimos, pero en realidad no lo son. Los conceptos están relacionados, pero no son idénticos. El humus surge en el suelo mediante procesos naturales que los científicos aún no comprenden del todo. Está compuesto por casi un 90 % de residuos vegetales y se considera uno de los productos finales de la descomposición de la materia orgánica.
El compost también se elabora a partir de residuos vegetales que han pasado por un complejo proceso de descomposición y fermentación en condiciones controladas. Los materiales compostados más comunes incluyen malezas, residuos de cultivos, restos y otras sustancias descomponibles.
El humus es estiércol animal descompuesto. Completamente descompuesto, con una estructura y apariencia que recuerdan al humus, se denomina compost.

Normas y condiciones de uso del humus
Para mejorar el suelo, utilice vermicompost comercial, que puede ser líquido o granulado. El humus líquido se puede usar en cualquier época del año y actúa como fertilizante para plantas en maceta y en campo abierto. Es apto para aplicación radicular y foliar, así como para remojar las semillas antes de la siembra. La solución debe estar tibia. No se debe usar fertilizante durante la floración ni la fructificación.
El humus seco se añade al plantar plántulas y plantas, durante la excavación.
También es adecuado como fertilizante durante el período de crecimiento activo de cultivos y siembras. Esta sustancia ha demostrado ser especialmente eficaz para el cultivo de plantas agrícolas, florales y ornamentales en invernaderos, así como en jardinería de interior. Mejora la permeabilidad y la estructura del suelo, su contenido de nutrientes y su permeabilidad al agua. Como resultado, las plantas crecen mejor, florecen durante más tiempo y producen una cosecha abundante.

¿Es posible cocinarlo uno mismo?
La creación de humus en la naturaleza lleva meses, y a veces años, décadas o incluso siglos, dependiendo de las condiciones ambientales y del material de origen. Además, su proceso de formación no se ha estudiado a fondo, y muchos aspectos siguen siendo desconocidos para los científicos. Por lo tanto, es imposible afirmar que se pueda crear un análogo completo de esta sustancia natural en casa en este momento. Se puede aumentar su contenido en el suelo mediante los siguientes métodos:
- Adición de materia orgánica: humus, turba, compost, incorporación de residuos vegetales, uso de abono verde.
- El uso de microorganismos beneficiosos que aceleran el proceso de formación, por ejemplo, en forma de concentrados "Baikal", "Trichoderma", "Biocomplex-BTU", "Radiance", etc.
- Aplicación de humatos, ácidos húmicos y preparados a base de ellos como “Gumipas”, “Gumat Universal”, “Gumino de Gallina” y muchos otros.
La tecnología agrícola adecuada y la protección de la tierra contra la devastación son de gran importancia.

Normas de almacenamiento y precauciones de seguridad al aplicar
Si es necesario almacenar humus que no se ha utilizado durante la temporada de crecimiento de las plantas, se deben observar las siguientes reglas:
- Los suministros deben estar protegidos de sustancias extrañas, por lo que deben almacenarse en contenedores especiales “transpirables”, como bolsas colocadas en soportes, estantes o racks especiales.
- La sustancia puede dañarse por la congelación, por lo que la temperatura ambiente no debe descender por debajo del punto de congelación.
- Es importante mantener un nivel de humedad estable, ya que el secado altera la estructura y reduce el valor, mientras que un alto contenido de humedad puede provocar la aparición de moho o que el producto se agrie.
- La sustancia debe almacenarse en áreas cerradas, almacenes o cuartos de servicio que sean inaccesibles para personas no autorizadas.

El producto debe revisarse periódicamente para detectar humedad alta o baja, así como infestación de plagas.
El humus no es tóxico, por lo que no se requieren medidas de protección especiales al usarlo. Use ropa protectora, gafas protectoras y mascarilla para evitar la exposición ocular y respiratoria, así como guantes para prevenir infecciones en cortes y abrasiones menores en las manos, como al trabajar con tierra. Al terminar el trabajo, lávese la cara y las manos con jabón, dúchese y cámbiese de ropa.
Los suelos ricos en humus son un verdadero activo que permite obtener cosechas abundantes de productos agrícolas de alta calidad, valiosos y nutritivos y también sirven como fuente de exuberante vegetación natural.



