- Características y descripción del hibisco herbáceo
- Uso en diseño de paisajes
- Híbridos y variedades populares
- Particularidades del cultivo de flores
- Preparando la plántula
- Elegir un lugar de aterrizaje
- Preparación del suelo y siembra directa
- Cuidado del hibisco herbáceo en campo abierto
- Riego
- Fertilizante superficial
- Guarnición
- Preparándose para el invierno
- Control de enfermedades y plagas del hibisco herbáceo
- Reproducción
- Semillas
- Por esquejes
- Dividiendo los arbustos
- Posibles dificultades
Los jardineros y paisajistas experimentados aprecian especialmente los arbustos o árboles pequeños que realzan una propiedad y requieren pocos cuidados. Esta es la característica que los expertos atribuyen al hibisco herbáceo, que se cultiva en jardines como arbusto perenne o hierba anual. El hibisco pertenece a la familia de las malváceas y es un representante clásico de las variedades tropicales.
Características y descripción del hibisco herbáceo
El hibisco herbáceo, o hibisco de hierba, es un híbrido obtenido mediante el cruce de varias variedades de arbustos americanos. Este híbrido es una variedad de jardín que se distingue por sus cualidades ornamentales y su adaptabilidad a diversas condiciones de cultivo.
El arbusto perenne crece hasta 2 metros si se cuida adecuadamente. Florece durante los cálidos meses de verano. Sus flores grandes y brillantes, que alcanzan entre 24 y 30 centímetros de diámetro, se abren sobre un fondo de hojas verdes. Los pétalos varían de color, desde el blanco rosado hasta el morado vibrante.
El sistema radicular del hibisco es ramificado, completamente formado y se encuentra a una profundidad de 20 a 40 centímetros de la capa superior del suelo, por lo que tolera bien las bajas temperaturas y la sequía.
Uso en diseño de paisajes
Al plantar hibiscos en el jardín, se acostumbra a adherirse a una de las opciones de ubicación básicas:
- para decoración de áreas de parques;
- para plantación individual sobre césped verde;
- en combinación con otros arbustos ornamentales.

Híbridos y variedades populares
Entre los híbridos populares hay más de cien variedades:
- Carrusel. Esta variedad se reconoce por sus enormes cogollos blancos con un centro carmesí oscuro. El arbusto alcanza una altura de hasta 2,5 metros. Se considera muy resistente al invierno.
- Robert Fleming. Una variedad que se distingue por sus cogollos de color rojo brillante que alcanzan los 24 centímetros de diámetro. Los pétalos tienen una textura aterciopelada y la floración continúa desde julio hasta finales de agosto.
- Cranberry Crush. Esta variedad, con pequeñas flores de pétalos escarlata, se diferencia de otros híbridos en que sus hojas se tornan moradas al final de la temporada.
- Tormenta de Verano. Un híbrido con cogollos blancos y rosados que florece durante 60 días sobre un fondo de hojas verdes y moradas.
- Cherry Cheesecake. Un arbusto compacto que alcanza los 1,8 metros de altura. Sus cogollos blancos se abren revelando un centro de color cereza púrpura.
- Mi Valentín. Una variedad que se caracteriza por su follaje verde brillante y flores medianas de color rojo vibrante.
- Maravilla de Medianoche. El follaje se torna de un púrpura intenso a medida que los brotes se marchitan. Los pétalos de los brotes son de un color escarlata persistente. Este arbusto suele podarse en forma piramidal.
- Yunost. Una variedad con pequeñas inflorescencias en forma de tulipán. Los pétalos son de color blanco lechoso y los capullos alcanzan los 15 centímetros de diámetro. Esta variedad se distingue por su alta resistencia a las heladas.

Particularidades del cultivo de flores
El hibisco es conocido por su bajo mantenimiento y mínimos cuidados. Al planificar la plantación de hibiscos en su jardín, siga estas pautas básicas.
Preparando la plántula
La selección de plántulas durante la etapa de planificación incluye una inspección visual. La planta debe ser verde y tener de 1 a 3 hojas en un tallo firme. Los jardineros recomiendan comprar plántulas con las raíces desnudas para evaluar completamente su estado.
¡Advertencia! Las manchas amarillentas y secas en la superficie del tallo y las hojas de la plántula indican una infección.
Elegir un lugar de aterrizaje
La ubicación óptima es seleccionar un lugar con 6-7 horas de luz natural al día. Sin embargo, es aceptable una ligera sombra proveniente de edificios o cultivos vecinos. Las hojas del arbusto se marchitan rápidamente con la luz solar directa, lo que puede provocar flores más pequeñas en años posteriores.

¡Advertencia! Los hibiscos suelen plantarse a lo largo de cercas o muros de casas. No deben plantarse en zonas bajas con riesgo de encharcamiento estacional.
Preparación del suelo y siembra directa
El suelo para hibisco debe ser ligeramente ácido, con un pH cercano a la neutralidad. Debe estar bien fertilizado con materia orgánica y excavado antes de plantar para aportar oxígeno adicional.
La plantación se realiza en primavera, cuando no hay riesgo de heladas. Cave un hoyo de 60 centímetros de profundidad y cubra el fondo con una capa de drenaje. El trasplante se realiza mediante trasplante, lo que significa que las raíces se mantienen en su lugar con la tierra del recipiente de plantación adherida. Deje de 1 a 1,5 metros entre los arbustos de hibisco para permitir un amplio crecimiento de las raíces.

Cuidado del hibisco herbáceo en campo abierto
El hibisco herbáceo requiere riego, aflojamiento y fertilización periódicos. La poda regular es esencial para mantener su atractivo aspecto.
Riego
Para un crecimiento óptimo, el arbusto requiere riego constante. El riego debe repetirse a medida que se seque la capa superficial del suelo.
Puedes reducir el riego en verano añadiendo una capa de mantillo para retener la humedad. El mantillo protegerá el sistema radicular de la desecación durante los periodos secos. Sin embargo, es importante recordar que el agua estancada puede causar la pudrición de las raíces, lo que eventualmente provocará la muerte de la planta.

Fertilizante superficial
El hibisco se fertiliza con fertilizantes nitrogenados durante su crecimiento. Durante la floración, se mantiene el vigor de la planta añadiendo mezclas de potasio. Antes de prepararlo para el invierno, se fertiliza el suelo con soluciones orgánicas.
Guarnición
Es costumbre podar los arbustos 3 veces:
- En verano, cuando los brotes se marchitan y las ramas se secan;
- en primavera, eliminando las ramas congeladas durante el invierno;
- En otoño, cortar el arbusto casi hasta la raíz, dejando unos 20 centímetros por encima del nivel del suelo.

Preparándose para el invierno
Para asegurar que el hibisco sobreviva el invierno sin pérdidas, se poda con intensidad. Los arbustos podados se cubren para el invierno. La primera etapa consiste en cubrirlos con un mantillo de aserrín o agujas de pino. La segunda etapa consiste en cubrirlos con un material transpirable.
¡Nota! Para mayor comodidad, cree un pequeño marco protector con varillas finas alrededor del arbusto podado, cúbralo con arpillera y átelo.
Control de enfermedades y plagas del hibisco herbáceo
Un cuidado adecuado ayuda a prevenir infestaciones y plagas. El desarrollo de enfermedades fúngicas se asocia con el estancamiento periódico de agua y la alta humedad. Para eliminar enfermedades o prevenir infestaciones de insectos, rocíe el arbusto con infusiones de hojas de tabaco, soluciones de tabaco o insecticidas.

Reproducción
Los jardineros experimentados comparten esquejes o semillas de hibisco. Esto les permite aumentar el número de arbustos en su jardín y facilita el cultivo de híbridos inusuales.
Semillas
El método más laborioso es la propagación por semilla. La tasa de germinación de las plantas de hibisco cultivadas a partir de semilla es de aproximadamente el 70 %. Tras la germinación, las plántulas se cultivan en un invernadero. Se plantan solo cuando alcanzan una altura mínima de 40 centímetros.
Por esquejes
El enraizamiento de esquejes ayuda a producir un ejemplar que replica las características varietales de la planta madre. Los esquejes se utilizan para propagar arbustos sanos que han entrado en un estado de letargo antes del invierno. El enraizamiento tarda varios meses, tras los cuales los esquejes se cultivan y se plantan en un área preparada.

Dividiendo los arbustos
Dividir la planta madre no solo ayuda a propagar la planta elegida, sino que también promueve el rejuvenecimiento del hibisco madre, mejorando sus propiedades adaptativas y características de calidad.
Se desentierra el arbusto madre, se divide cuidadosamente el sistema de raíces en varias partes y luego se plantan como plantas adultas independientes a una distancia de 1 a 1,5 metros entre sí.
Posibles dificultades
Al cultivar hibiscos, se recomienda seguir ciertas reglas. Es fundamental proporcionar a la planta las condiciones que le permitan desarrollar follaje y cogollos con rapidez y facilidad.
Los hibiscos responden bien a una lluvia poco profunda, pero debe tenerse en cuenta que una lluvia bajo la luz solar directa quemará el follaje.
Plantar donde hay viento fuerte puede favorecer el desarrollo de enfermedades infecciosas, por lo que se debe prestar especial atención a la ubicación.
Para saturar aún más el suelo con oxígeno, se recomienda aflojar regularmente la tierra alrededor del tronco del árbol, pero evitando aflojarla demasiado profundamente para no dañar el sistema de raíces.
El hibisco no debe tolerar el agua estancada; el arbusto requiere un riego equilibrado, realizado según sea necesario.











