- ¿Por qué está enfermo el pepino?
- Principales enfermedades y síntomas asociados
- Marchitez por Fusarium de los pepinos
- Mildiú velloso de los pepinos
- Mildiú polvoroso en pepinos
- Mosaico sobre pepinos
- Podredumbre de la raíz de los pepinos
- Cladosporiosis de los pepinos
- Tizón bacteriano de los pepinos
- Ascoquitosis de los pepinos
- Mildiú velloso
- Podredumbre blanca
- Rhizoctonia
- Marchitez o traqueomicosis
- Necrosis del pepino
- Moho negro, o "quemadura" de las hojas de pepino
- Virus del mosaico del pepino
- Mosaico de pepino moteado verde
- Mosaico común del pepino
- Clorosis
- Rizado de la hoja
- Cómo y qué tratar los arbustos de pepino en campo abierto y en invernadero.
- Tratamiento de enfermedades virales
- Lucha contra las enfermedades bacterianas
- Tratamiento de infecciones fúngicas en pepinos.
- Plagas del pepino y cómo controlarlas
- Áfido
- Mosca blanca
- Trabajos de mantenimiento preventivo
Incluso los jardineros experimentados suelen encontrarse con enfermedades en los pepinos, que pueden reducir la producción. Para evitar daños en las hortalizas, es importante detectar rápidamente las señales de la enfermedad y comenzar a tratar los cultivos frutales.
¿Por qué está enfermo el pepino?
Hay muchas razones por las que los pepinos se enferman. Las causas más comunes incluyen las siguientes:
- Clima desfavorable. Muchas variedades de pepino reaccionan negativamente a las fluctuaciones repentinas de temperatura y no toleran bien las heladas. Cuando las temperaturas bajan considerablemente, las plantas comienzan a marchitarse porque no absorben suficientes nutrientes, y en climas cálidos, las hojas se secan.
- Humedad del suelo. El exceso de humedad provoca la disolución de nutrientes, impidiendo que las raíces reciban los componentes necesarios y ralentizando la formación de frutos.
- Humedad del aire. Una humedad atmosférica inadecuada ralentiza el crecimiento, debilita la inmunidad de las plantas y favorece el desarrollo de numerosas enfermedades.
- Proporciones incorrectas de fertilizante. El exceso o la escasez de fertilizante debilita las plantas y aumenta su susceptibilidad a infecciones fúngicas.
Principales enfermedades y síntomas asociados
Cada enfermedad del pepino se caracteriza por síntomas específicos que pueden detectarse mediante la inspección visual de las plantas. Una vez infectadas las hortalizas, es importante determinar la enfermedad subyacente y la causa de la infección.
Marchitez por Fusarium de los pepinos
Las temperaturas ambientales inadecuadas provocan la infestación de esporas de hongos y la muerte de las plantas. Las esporas penetran a través de raíces debilitadas u hojas dañadas. El marchitamiento por Fusarium se desarrolla más rápidamente en condiciones más frías. El riego excesivo o el cultivo inadecuado del suelo también pueden desencadenar la enfermedad.

Detectar la marchitez por Fusarium en sus primeras etapas es prácticamente imposible, ya que sus síntomas aparecen en plantas maduras durante la floración. La marchitez por Fusarium destruye el sistema vascular de los arbustos. Aparecen vasos oscurecidos en los tallos y las hojas. El collar basal y las raíces comienzan a pudrirse gradualmente, el tallo se adelgaza y el follaje amarillea. Con el tiempo, las plantas infectadas se marchitan y mueren.
Mildiú velloso de los pepinos
La propagación del mildiú velloso se ve facilitada por plagas que infestan las partes aéreas de las plantas. La infestación provoca la aparición de manchas aceitosas de color amarillo claro en el follaje. Con el tiempo, el envés de las hojas se cubre con una capa azul y las manchas se agrandan, provocando que las hojas se curven y se sequen.

La muerte regresiva de las hojas retrasa el desarrollo y la formación del fruto. Si los pepinos no se protegen a tiempo de las enfermedades, perderán su sabor y jugosidad.
Mildiú polvoroso en pepinos
El oídio se propaga a través del micelio foliar. Con el tiempo, el hongo crece y forma una capa blanca. El oídio provoca la desecación de las hojas e interrumpe la fotosíntesis. Afecta con mayor frecuencia a las plantas con suelos con altos niveles de nitrógeno.
Los pepinos cultivados en climas cálidos con lluvias constantes son especialmente vulnerables.
Mosaico sobre pepinos
El mosaico es una enfermedad viral que no se ve afectada por productos químicos. El virus reside en las células vivas, pero puede sobrevivir durante varios años en el follaje seco y el suelo. Los pepinos afectados por el mosaico sufren destrucción tisular, lo que interrumpe la fructificación y, en última instancia, provoca la muerte de la planta.

Podredumbre de la raíz de los pepinos
La pudrición radicular causa la muerte de plántulas jóvenes cultivadas en invernaderos. El factor clave que determina la pérdida de rendimiento es el momento de la infección. Cuanto antes se infecten las plántulas, mayor será el daño a los pepinos.
Los primeros síntomas de la enfermedad comienzan a aparecer tras trasplantar las plántulas a su ubicación definitiva. El cuello de la raíz se torna marrón, luego negro, las hojas se amarillean gradualmente y se marchitan, y los ovarios mueren.
Cladosporiosis de los pepinos
La cladosporiosis ataca activamente los cultivos debilitados. La enfermedad se caracteriza por la aparición de manchas en las hortalizas. Si no se trata, las manchas se convierten en cancros grises. Cuando la mayor parte de la fruta se cubre de cancros, se vuelve inapropiada para el consumo. Como resultado, se pierde una parte significativa de la cosecha.

Los patógenos de la cladosporiosis permanecen en las plantas debido a una desinfección inadecuada y a la acumulación de restos vegetales en el suelo. Si los cultivos no se pulverizan con agentes protectores, la enfermedad puede destruir gran parte de la cosecha en pocos días.
Tizón bacteriano de los pepinos
El tizón bacteriano se desarrolla debido a la alta humedad. Las verduras afectadas pierden su sabor, su aspecto comercial y su vida útil. El tizón bacteriano provoca la aparición de manchas en las hojas. Si no se trata, las manchas aceitosas se secarán, provocando la formación de agujeros en el centro.
La bacteriosis es transmitida por bacterias patógenas. La infección se propaga a través de restos vegetales o semillas. Los patógenos infectan los cotiledones, que luego se propagan a las hojas.

Ascoquitosis de los pepinos
Los primeros signos de la plaga de ascochyta se pueden detectar en las plántulas. A medida que las semillas maduran, aparecen manchas en todas las partes de las plántulas, aumentando gradualmente de tamaño. Si el daño es grave, el crecimiento se ralentiza y las hojas se caen. Si la plaga de ascochyta no se trata, se puede perder una parte significativa de la cosecha.
Mildiú velloso
El mildiú velloso se propaga en condiciones de humedad, por lo que la infección suele ocurrir después de lluvias intensas. Las hojas verdes afectadas por la enfermedad comienzan a marchitarse y arrugarse gradualmente. El haz de las hojas se amarillea y finalmente se oscurece. La falta de tratamiento protector provoca el secado de las plantaciones y la propagación de la enfermedad a las plantas vecinas.

El mildiú velloso también se propaga por insectos dañinos, como la mosca blanca y los pulgones. Estas plagas propagan zoosporas, lo que aumenta significativamente la superficie afectada.
Podredumbre blanca
La podredumbre blanca se propaga por el suelo, penetrando los tallos inferiores. La enfermedad es más activa durante las bajas temperaturas y las fluctuaciones repentinas de temperatura.
La podredumbre blanca provoca el marchitamiento de la parte superior e inferior de la planta. Las partes afectadas pierden color y se cubren con una capa blanca. Se forman esclerocios fúngicos oscuros en el tallo cortado.
Rhizoctonia
La infestación de pepinos por Rhizoctonia se puede detectar a tiempo: algunas plántulas trasplantadas no se desarrollan y se retuercen a lo largo del nervio principal. Las plantas adultas infectadas presentan un crecimiento atrofiado y aparecen podredumbre oscura en las partes aéreas. La Rhizoctonia afecta con mayor frecuencia a los pepinos cultivados en bancales abiertos.

Marchitez o traqueomicosis
Los pepinos suelen marchitarse al cultivarse en invernaderos. Esta enfermedad se debe a daños en el sistema vascular, la siembra en suelo denso y una fertilización inadecuada. La traqueomicosis se identifica por el aspecto de las hojas: empiezan a amarillear, a curvarse, a secarse y a caerse.
Necrosis del pepino
La necrosis foliar es una infección causada por deficiencias de nutrientes en el suelo. El tejido foliar suele morir por falta de manganeso, fósforo y potasio. En las plantas afectadas, las hojas se tornan de color azul oscuro. Si no se tratan con agentes protectores, aparecen manchas marrones y la enfermedad se propaga a las plantas cercanas.

Moho negro, o "quemadura" de las hojas de pepino
Las hojas más viejas de las hortalizas son más susceptibles a las quemaduras. A medida que se desarrolla el moho negro, aparecen manchas con una capa en la superficie de las hojas. A medida que la enfermedad progresa, las manchas se agrandan y causan la muerte del tejido. Queda un borde marrón donde se ha caído el tejido muerto. El moho negro se propaga a través de semillas infectadas y restos de plantas que quedan en los canteros durante el invierno.
Virus del mosaico del pepino
El virus del mosaico se propaga a través de las semillas, en la savia de las plantas infectadas durante el trasplante y cuando se cultivan plantas sanas y enfermas juntas. El virus penetra en el tejido. Dado que el virus puede persistir en el suelo y los restos vegetales, los tratamientos de protección regulares pueden proteger los pepinos.

Mosaico de pepino moteado verde
El mosaico moteado es típico de los pepinos cultivados en invernaderos. Las plantas afectadas presentan un desarrollo deficiente, con hojas deformadas y manchadas. Los frutos se vuelven pequeños y adquieren un sabor amargo. En casos excepcionales, aparecen manchas necróticas en la superficie de las hortalizas.
Si la fuente de infección son las semillas, la enfermedad suele aparecer de 2 a 3 semanas después de la siembra en invernadero. Si la fuente es tierra o restos vegetales, es posible que los signos de la enfermedad del mosaico moteado no se detecten hasta al menos un mes después de trasplantar las plántulas al suelo.
Mosaico común del pepino
Una forma común de la enfermedad del mosaico es común en los pepinos de invernadero. Los síntomas de la enfermedad incluyen el arrugamiento de las hojas de las plántulas jóvenes. A medida que la enfermedad progresa, los bordes de las láminas foliares se curvan y aparecen manchas en su superficie. Si no se trata, las plantas ralentizarán su crecimiento y la producción se reducirá significativamente.

Clorosis
El desarrollo de clorosis se detecta por la aparición de numerosas manchas amarillas en el follaje. Con el tiempo, las zonas internerviosas también se tornan amarillas. Este cambio de color se debe a la falta de clorofila. Esta sustancia no se produce debido a una fertilización inadecuada o a plagas.
Rizado de la hoja
La infección por hongos es la principal causa del rizado de las hojas. Este se manifiesta como deformación de la planta, brotes torcidos y cambios en el tamaño de los entrenudos. La enfermedad progresa, provocando la muerte de las yemas y el cese de la fructificación. Los primeros síntomas se observan a principios de la primavera, cuando las primeras hojas empiezan a brotar: se forma una capa cerosa sobre ellas y, al cabo de un tiempo, mueren.

Cómo y qué tratar los arbustos de pepino en campo abierto y en invernadero.
Dependiendo de si los pepinos se cultivan al aire libre o en invernadero, se deben utilizar métodos adecuados de control de enfermedades. El tratamiento también depende de la naturaleza y la progresión de la infección.
Tratamiento de enfermedades virales
La principal medida para combatir las infecciones virales es la pulverización con agentes protectores. Entre las sustancias eficaces se incluyen el caldo bordelés de baja concentración, el oxicloruro de cobre y el fungicida Abiga-Peak. También es necesario seguir las prácticas agrícolas habituales, aplicar suficiente fertilizante e inspeccionar periódicamente las áreas verdes para detectar síntomas de infección a tiempo.
Lucha contra las enfermedades bacterianas
Rara vez se utilizan productos químicos para combatir las enfermedades bacterianas, ya que son ineficaces. Si las bacterias se propagan a través de los vasos sanguíneos de los pepinos, es necesario podarlos. Formar las plantaciones y podar hasta el tejido sano ayuda a detener el avance de la enfermedad. Después de cada poda, las plantas se desinfectan con una solución de alcohol.

Si la infestación bacteriana es grave, es recomendable destruir los pepinos afectados para evitar que la enfermedad se propague a las plantas vecinas. Como medida preventiva, también es necesario eliminar las malas hierbas con regularidad, mantener un microclima favorable y fertilizar.
Tratamiento de infecciones fúngicas en pepinos.
Para combatir las enfermedades fúngicas, incluyendo la plaga de Alternaria, un método eficaz es tratar los pepinos con una solución de yodo y agua fría al 1:2. Los tallos de las plantas se tratan a 10-15 cm de la superficie del suelo. Para eliminar los síntomas de la enfermedad, aplique yodo cada 3-4 días hasta que las esporas del hongo se destruyan por completo.

Plagas del pepino y cómo controlarlas
Además de las infecciones, las plagas también pueden reducir la producción de pepinos. Para proteger sus plantas, familiarícese con las plagas y observe su apariencia en fotografías. Esto le ayudará a identificarlas y a combatirlas rápidamente.
Áfido
Detectar pulgones en pepinos La plaga se detecta visualmente: se encuentra en grandes cantidades en las plantaciones. Estas pequeñas plagas verdes pueden dañar rápidamente las hojas, los ovarios y las inflorescencias, lo que provoca el cese de la fructificación. Los pulgones representan la mayor amenaza para las plántulas jóvenes. Estos parásitos secretan un líquido dulce que daña las plántulas, les impide brotar y atrae a otros insectos.

Inmediatamente después de detectar pulgones, se debe realizar una pulverización protectora. Para controlarlos, se utilizan los siguientes productos:
- infusión de cáscara de cebolla;
- solución de peróxido de hidrógeno;
- una mezcla de solución de soda y jabón.
Mosca blanca
Una vez instaladas en los pepinos, las moscas blancas ponen huevos e infestan las plantas. Los síntomas de infestación incluyen:
- la aparición de manchas blancas y una capa pegajosa en las hojas;
- presencia de larvas;
- grandes cantidades de hojas cayendo;
- cambio en la forma y color original de las hojas.
Una forma eficaz de combatir la mosca blanca es tratarla con infusión de verde brillante, diente de león y una solución de ajo. Al cultivar pepinos en invernaderos, puede usar cinta adhesiva o trozos de tela impregnados en miel.

Trabajos de mantenimiento preventivo
Es posible prevenir la propagación de enfermedades y plagas mediante medidas preventivas. Estas incluyen:
- Tratamiento de semillas antes de la siembra. Dado que los virus pueden infectar las semillas, es necesario desinfectarlas y tratarlas térmicamente antes de sembrarlas.
- Aclimatación. Antes de trasplantar las plántulas al exterior, se sacan periódicamente al exterior para permitir su adaptación gradual a las nuevas condiciones. El tiempo que las plántulas permanecen al aire libre debe aumentarse gradualmente.
- Garantizar un microclima favorable. Para cultivar pepinos sanos, es necesario controlar la temperatura y la humedad ambientales.
- Prácticas agrícolas. El cuidado adecuado del pepino es la principal medida de prevención de enfermedades. Para reducir el riesgo de daños a las plantas, es fundamental regar, aflojar, desherbar y aplicar mantillo regularmente.
El cuidado preventivo no garantiza un crecimiento sano y adecuado de los pepinos, pero reduce significativamente la probabilidad de enfermedades. Dedicar un poco de tiempo al cuidado de las verduras puede ayudar a prevenir diversas complicaciones.











