- Razones principales
- Deficiencia o exceso de nutrientes
- Carga excesiva en la vid
- rubéola infecciosa
- rubéola no infecciosa
- ácaro araña
- Infestación de cigarras
- punto negro
- Cómo tratar
- Cómo diagnosticar correctamente
- Si hay plagas
- Si hay una infección
- Productos químicos
- Tipo de contacto
- Tipo sistémico
- Conjunto
- Agentes biológicos
- Impactos mecánicos
- Medidas preventivas
- Reglas de riego
- Destrucción de hojas secas
- Control de plagas
- Pulverización preventiva
- Consejos y recomendaciones de jardineros experimentados
Los jardineros suelen verse afectados por manchas rojas en las hojas de sus uvas cultivadas, que aparecen incluso con el cuidado adecuado. Desafortunadamente, estas son señales de enfermedades en las plantas, que requieren una acción inmediata para eliminarlas. El color de las hojas también puede cambiar cuando las uvas sufren daños por plagas. Por lo tanto, es importante comprender las causas de estas manchas, que pueden propagarse rápidamente a las plantas vecinas.
Razones principales
Las manchas rojas en las hojas de uva se forman por varias razones.
Deficiencia o exceso de nutrientes
La aparición de manchas rojas puede indicar una deficiencia o un exceso de nutrientes. Conocer los síntomas puede ayudarte a identificar visualmente el problema, ya que las uvas pueden indicar un desequilibrio mineral.
| Elemento | Signos de deficiencia |
| Potasio | Aparece un borde rojo en los bordes de las hojas, que se torna marrón al final del verano debido a la alta carga de cosecha. Este síntoma se acentúa a mediados de julio, comenzando por el follaje inferior. |
| Fósforo | El crecimiento de brotes, hojas e inflorescencias se ve atrofiado. Aparecen manchas de color púrpura rojizo en el follaje. Los frutos pierden su sabor. |
| Magnesio | Se forman manchas claras entre las nervaduras de las hojas más viejas. La decoloración comienza en la punta de la hoja, creando un patrón en forma de cuña. Una deficiencia grave provoca la caída de las hojas, la reducción del crecimiento de los brotes y el secado del tallo al inicio de la maduración del fruto. |
| Manganeso | Las hojas comienzan a ponerse amarillas en los bordes, el tejido alrededor de las venas permanece verde y luego gradualmente se vuelve rojizo. |
¡Consejo! Tras identificar las deficiencias de elementos específicos, aplique fertilizante foliar o radicular para cubrir los nutrientes faltantes en dosis mayores.
Carga excesiva en la vid
Al cultivar uvas, es importante crear condiciones favorables para que la planta prospere y dé fruto. La poda es uno de los procedimientos de mantenimiento. Si se descuida, los arbustos se vuelven demasiado densos, las nervaduras de las hojas se enrojecen y los brotes se vuelven delgados y poco desarrollados, lo que resulta en una maduración deficiente y una formación débil de yemas.

rubéola infecciosa
Este tipo de rubéola se presenta en las vides en parches. El hongo debilita la planta al penetrar el sistema vascular. Esto dificulta que las uvas absorban los nutrientes del suelo.
La planta sufre de inanición, lo que se refleja en el follaje, que se cubre de manchas que se vuelven rojas y luego se fusionan, se vuelven convexas y adquieren un color marrón rojizo.
Como resultado, la planta experimenta un crecimiento deficiente, bayas deformadas que no maduran completamente y una reducción de hasta el 80 % o la pérdida total del rendimiento. La temperatura óptima para el desarrollo del patógeno es de 18 a 20 grados Celsius.
Los preparados destinados a las plantas ayudarán a protegerlas. Tratamiento de las uvas contra el mildiuTambién puedes tratar las hojas por ambos lados usando caldo bordelés, solución de oxicloruro de cobre y otros fungicidas.

rubéola no infecciosa
Se cree que la rubéola no infecciosa de la uva se debe a una deficiencia de potasio en el suelo, así como a condiciones climáticas secas y fluctuaciones repentinas de temperatura. La enfermedad se manifiesta por manchas específicas en la planta y nervaduras foliares muy engrosadas.
Una deficiencia de este microelemento puede ser causada por un suelo pobre, un alto contenido de arcilla, que retiene el potasio, y una carga excesiva de frutos en los arbustos jóvenes, cuyo sistema radicular es incapaz de extraer nutrientes de las profundidades del suelo.
Ante los primeros síntomas, las uvas deben tratarse con nitrato de potasio, el procedimiento debe realizarse por la mañana y por la noche.
Repetir el tratamiento 5 veces con un intervalo de 8 días resolverá rápidamente el problema. En verano, sature el suelo con sulfato de potasio o cloruro de potasio, preferiblemente a finales de agosto.

ácaro araña
Los ácaros de la uva pertenecen a la clase de los arácnidos y se presentan en varias especies, como los ácaros de las hojas, los ácaros rojos, los ácaros del fieltro y los ácaros rojos. El ácaro rojo es particularmente peligroso para las uvas. Este parásito de color amarillo verdoso puede causar daños significativos al cultivo.
Esta plaga pasa el invierno bajo las hojas caídas del cultivo y, con la llegada de la primavera, a una temperatura del aire de 15 grados, el ácaro hembra pone activamente huevos en la parte inferior de la hoja.
El insecto es prolífico, capaz de reproducirse en dos semanas tras emerger y tener crías aproximadamente 12 veces por temporada. Los ácaros adultos y sus larvas se alimentan de la savia celular de la planta. Perforan la hoja con sus poderosas mandíbulas, dañando la estructura del limbo. Esto provoca que la hoja se cubra de manchas rojas, pudriéndose y muriendo.

Por lo tanto, es importante comenzar a combatir este insidioso insecto de manera oportuna, utilizando tanto productos químicos como remedios caseros.
Infestación de cigarras
La aparición de manchas rojas en las hojas de la vid puede indicar una infestación de cigarras. Las cigarras representan un peligro particular para el cultivo, ya que no solo dañan las hojas y debilitan las vides, sino que también se consideran portadoras de infecciones fúngicas y virales.
Los daños son causados tanto por insectos adultos como por larvas. En primavera, tras la hibernación, la plaga se alimenta de hojas jóvenes, perforándolas con su probóscide y succionando la savia.
Inicialmente aparecen pequeñas manchas en las partes dañadas de la planta, pero cuando la cigarra pone huevos, el área de decoloración cubre toda la hoja, que posteriormente se vuelve marrón, se marchita y se cae.

Los métodos químicos (pulverización con insecticidas) son eficaces en la lucha contra las cigarras.
punto negro
Una enfermedad fúngica llamada mancha negra puede causar la aparición de manchas rojas en las hojas de la vid. Inicialmente, las manchas son rojas o marrón rojizas, pero posteriormente se vuelven negras y necróticas.
Para combatir la mancha negra es necesario tratar el envés de las hojas con fungicidas eficaces.
Cómo tratar
Si se encuentran manchas rojas en las uvas, es necesario determinar correctamente la causa y comenzar el tratamiento de inmediato.
¡Importante! Los retrasos en el tratamiento pueden tener consecuencias nefastas, desde la pérdida de cultivos hasta la muerte de las plantas.
Cómo diagnosticar correctamente
Para identificar correctamente una enfermedad o plaga, es necesario conocer sus primeros síntomas para poder tomar las medidas adecuadas con prontitud. Para ello, conviene familiarizarse con la información sobre infecciones fúngicas y parásitos comunes que pueden afectar a los cultivos.
Si hay plagas
Para proteger el viñedo de las plagas es necesario utilizar acaricidas: “Actellic”, “Omite”, “Neoron” o insectoacaricidas.

Si hay una infección
Si se detecta una infección, se recomienda utilizar preparados biológicos o métodos mecánicos en la etapa inicial de su desarrollo y, en caso de infestación grave, utilizar productos químicos efectivos.
Productos químicos
Si se detectan manchas rojas en las vides, se debe identificar la enfermedad y tratar la planta inmediatamente con productos químicos adecuados (fungicidas). Estos contienen sustancias inocuas para la planta, pero dañinas para las esporas de hongos. Existen tres tipos de productos químicos.

Tipo de contacto
Los fungicidas de contacto crean una capa protectora sobre la superficie de las hojas y los tallos. Al contacto, las esporas del hongo mueren, dejando las uvas intactas. El hongo no se adapta a estos fungicidas, lo cual se considera la principal ventaja de los productos químicos de contacto.
Esta protección no dura más de 10 a 12 días en la planta, siempre que no llueva. Por lo tanto, los tratamientos deben repetirse cada 8 a 10 días. Se requerirán un total de 7 a 8 aplicaciones. Entre estos productos se incluyen "Omal" y "Rovright".
Tipo sistémico
Estos preparados actúan penetrando en la planta, donde se distribuyen a través de la savia y comienzan a combatir la enfermedad. Este tratamiento elimina el micelio e inhibe su reproducción.

La ventaja de este producto es que dura tres semanas, protegiendo los brotes jóvenes y las hojas. La lluvia no afecta su eficacia, ya que no se lava. Algunos ejemplos de estos productos son "Quadris", "Strobi" y "Topaz".
Conjunto
Los medicamentos combinados combinan todas las propiedades de los medicamentos sistémicos y de contacto. Entre las formulaciones más populares se encuentran Mikal, Shavit, Flint y Carbio Top.
¡Importante! La mayoría de los fungicidas complejos requieren un manejo cuidadoso, ya que son tóxicos para los humanos.
Agentes biológicos
Los productos fitosanitarios biológicos incluyen preparados microbiológicos como la dendrobacilina, la bitoxibacilina y el lepidocid. Estos productos tienen una duración de 8 a 10 días, por lo que requieren múltiples tratamientos a lo largo de la temporada de crecimiento.

Es importante tener en cuenta que este grupo de medicamentos es efectivo en las etapas iniciales del desarrollo de enfermedades fúngicas, así como para la prevención.
Impactos mecánicos
Los métodos mecánicos respetuosos con el medio ambiente también pueden ayudar a proteger las plantas. Para ello, retire las hojas enfermas y corte los brotes desde la base, ya que se consideran focos de diversas infecciones. Selle las heridas con brea de jardín.
Medidas preventivas
Para prevenir enfermedades y plagas se deben observar las siguientes medidas.

Reglas de riego
El riego oportuno es esencial en el cultivo de viñedos, ya que la humedad deficiente impide que las raíces absorban los nutrientes, lo que puede provocar manchas rojas. El exceso de humedad también afecta el sabor de la fruta. Por lo tanto, durante la brotación, la floración masiva y la formación del fruto, riegue las uvas abundantemente.
Destrucción de hojas secas
Los organismos patógenos se esconden y se desarrollan en las hojas caídas. Por lo tanto, se recomienda una limpieza inmediata en otoño, quemando las hojas secas lejos del viñedo para evitar que las esporas microbianas se asienten en la planta.

Control de plagas
Para la prevención, se recomienda tratar las plantas con insecticidas en dosis mínimas una vez que hayan terminado la floración.
Pulverización preventiva
Para proteger las uvas de enfermedades e insectos, rocíelas al menos 3 veces por temporada:
- en primavera, antes de que los brotes se hinchen, cuando se formen las primeras hojas y antes del proceso de floración;
- en verano, cuando los frutos de la vid crecen hasta el tamaño de un guisante;
- en otoño, antes de cubrirlo para el invierno.

Estos tratamientos protegerán de forma fiable el viñedo y le permitirán obtener una cosecha abundante.
Consejos y recomendaciones de jardineros experimentados
Los jardineros novatos, al enfrentarse por primera vez a enfermedades y plagas de la vid, suelen cometer errores por falta de conocimiento. Por lo tanto, es importante seguir los consejos de viticultores experimentados:
- Riega el cultivo desde las raíces; esto evitará que se desarrollen hongos en las hojas.
- Elimine las malas hierbas debajo de los arbustos, quite las hojas inferiores y despeje las enredaderas para evitar la creación de humedad que favorezca el desarrollo de enfermedades fúngicas.
- Forme los arbustos de manera que el cultivo esté bien ventilado y reciba suficiente luz.
- Aplicar los nutrientes correctamente, procurando no sobrealimentar la planta, para evitar el desarrollo de diversas enfermedades.
- Respetar el momento y tiempo de pulverización del viñedo.
- En otoño, excave la tierra debajo de los arbustos, evitando que los organismos patógenos pasen el invierno cómodamente.
- A principios de la primavera, corte los tallos secos, dañados o enfermos, incluida una zona sana de 10 cm.
Si sigues estos sencillos consejos tendrás garantizada una uva con aspecto sano y una cosecha de gran calidad y cantidad.











