Es común añadir manzanas u otras frutas o bayas a la compota de grosella espinosa para darle un color y sabor más vibrantes. Esta baya no es tan común en la cocina como las fresas o las frambuesas, y se usa aún menos en conservas caseras. No se encuentra en los estantes de las tiendas, y solo ocasionalmente se ofrecen grosellas de sus propios huertos en el mercado. Sin embargo, crece en abundancia y da fruto en muchos huertos.
Esta baya merece una mirada más de cerca. Pertenece al género de las grosellas, sabe a uva e incluso se le conoce como "uva del norte". También se le conoce como "kiwi pequeño". Las grosellas espinosas contienen pectina, azúcares, ácidos orgánicos y taninos, además de vitaminas. Esto significa que pueden presumir de tener propiedades diuréticas y laxantes, además de ser beneficiosas para combatir la anemia ferropénica.
La presencia de pectina, con sus propiedades gelificantes, permite obtener La grosella espinosa es excelente para hacer mermeladas y jaleas.También se utiliza para elaborar mermeladas y compotas. Se pueden procesar bayas de distintos grados de maduración.
Cómo hacer compota de grosellas y manzanas
Claro que comer bayas directamente del arbusto es mucho más sabroso y, además, más saludable. Sin embargo, suele haber tantas madurando que es imposible comerlas todas. Preparar compota para el invierno, añadiendo grosellas y otras bayas del huerto a la fruta, es una excelente solución.
Prepáralo con manzanas y la bebida adquirirá dulzura y aroma, mientras que las propias bayas le darán un sabor ácido e inusual. No hay mejor manera de calmar la sed.
Y recuerda los pequeños secretos:
- Antes de cocinarlas, las bayas suelen pincharse con una aguja (se puede utilizar un palillo) para evitar que revienten durante la cocción;
- La compota suele estar pasteurizada, pero puedes prescindir de ella si la viertes en frascos de dos o tres litros: en ellos conserva la temperatura durante bastante tiempo y las bayas están pasteurizadas;
- Los frascos de conserva deben lavarse bien con bicarbonato de sodio, enjuagarse con agua caliente y esterilizarse con cualquier método conveniente: algunos prefieren el horno, otros el vapor y otros lo hierven. Las tapas también deben lavarse y esterilizarse.

Elección de grosellas para compota
En casa, la compota debe prepararse correctamente. Solo así quedará aromática, deliciosa y sumamente saludable.
La elección de las bayas juega un papel importante en este asunto:
- Las variedades de grosella roja o verde funcionarán;
- Las bayas se seleccionan para que tengan el mismo tamaño, estén suficientemente maduras o ligeramente verdes, sin daños ni los más mínimos signos de podredumbre.
¡Importante! La fruta verde le dará a la compota un sabor desagradable y una apariencia poco atractiva. Añade un poco de hojas de grosella espinosa a la compota casera; además, contienen muchas sustancias beneficiosas.

Preparando manzanas
Elige las manzanas que prefieras, según tu gusto. A algunos les gustan más dulces, a otros más ácidas. Lo importante es que estén firmes y sin imperfecciones visibles.
Lavar, quitar las semillas y el corazón, dejando la piel, y cortar en rodajas.
Cómo hacer compota de manzana y grosella para el invierno
Ofrecemos una receta sencilla que rendirá 3 litros de líquido.
Requerido:
- bayas – 400 gramos;
- manzanas – 5 piezas;
- agua – 3 litros;
- azúcar – 500 gramos.

Proceso de preparación: Suponemos que ya se ha realizado todo el trabajo preparatorio, es decir, los frascos están esterilizados y están llenos con manzanas y bayas no más de un tercio de su capacidad.
- Echar agua en una cacerola, añadir el azúcar y poner al fuego para que hierva el almíbar.
- Vierta el líquido dulce y caliente sobre las frutas/bayas y espere 5 minutos.
- Vierta el almíbar en una cacerola y llévelo a ebullición nuevamente.
- Vierta el líquido en frascos y enrolle.
Ahora puedes voltear los frascos o dejarlos de lado durante una hora para que se enfríen. Luego, puedes guardarlos. Si no piensas guardarlos, simplemente coloca todos los ingredientes en la olla a la vez y cocina a fuego lento durante unos 15 minutos. Eso sí, necesitarás menos azúcar.

¿Cómo conservar esta compota?
Este postre invernal debe conservarse en un lugar fresco y oscuro. Es importante evitar que se acumule humedad, ya que puede arruinar las propiedades curativas de la compota. Una bodega es el mejor lugar, pero el refrigerador también sirve. Los frascos se conservarán durante al menos un año.
La compota de manzana y grosella espinosa no es ni de lejos la conserva dulce casera más popular. La mermelada de grosella espinosa se elabora con mucha más frecuencia. Basta con una sola experiencia invernal con esta maravillosa bebida para que sea imprescindible conservarla durante mucho tiempo.
Además, puedes diversificar tus recetas añadiendo otras bayas y frutas a la compota, lo que aportará nuevos sabores. ¡Y cuánta alegría sentirá tu familia al abrir un frasco de compota de manzana y grosella en un día frío y helado y deleitarlos con esta exquisitez!










