Las bayas tienen un agradable sabor agridulce con un regusto ligeramente astringente. Han ganado popularidad gracias a sus valiosas propiedades medicinales. Para aprovechar al máximo sus beneficios durante el invierno, es necesario conservarlas adecuadamente. Congelar el cornejo es una opción ideal para el invierno. Conservarlo ayudará a proteger el cuerpo de la deficiencia de vitaminas, y su sabor natural te animará en los días fríos.
¿Se puede congelar el cornejo durante el invierno?
El cornejo contiene numerosas vitaminas y nutrientes. En invierno, ayuda al organismo a combatir las enfermedades estacionales. Se suelen elaborar compotas y mermeladas con esta fruta para el invierno, pero cocinarla destruye sus propiedades beneficiosas. Por lo tanto, congelarla para el invierno es la mejor opción. Este método de almacenamiento no solo conserva las vitaminas, sino que también mejora su sabor.
Después de congelarlas, las bayas se utilizan de la misma manera que las frescas.
Selección y preparación de productos
La regla más importante a seguir durante la congelación es la selección correcta del cornejo.
- Las bayas recién recolectadas son las mejores para la conservación invernal. Se cosechan a principios de otoño. Maduran gradualmente, por lo que la cosecha tardará varios días. Solo las bayas completamente maduras son aptas para la conservación invernal. Si encuentra bayas verdes, extiéndalas en una sola capa sobre un paño seco y espere a que maduren.
- Una forma rápida de cosechar cornejos maduros es extender una manta debajo del arbusto y sacudirlo. Todas las bayas maduras se caerán, dejando las verdes en la planta. La desventaja de este método es que puede dañar la fruta. Al caerse, pueden aplastarse, lo cual es inaceptable para la congelación.

- El grado de madurez se puede determinar por el color. Las frutas maduras adquieren un color rojo brillante, similar al de las cerezas maduras. Su sabor se vuelve ácido y agridulce.
- Una vez cosechada, no demore en preparar la fruta. Se echa a perder muy rápido.
- Antes de congelarlas, se clasifican las bayas. Solo se conservan los ejemplares aptos. Se eliminan todos los residuos. Solo se congelan las bayas completamente maduras, firmes al tacto y sin daños ni decoloración.
- Los cornejos seleccionados se colocan en un colador y se enjuagan. Luego se vierten sobre una toalla de papel y se secan. Otro método de secado puede acelerar el proceso. Para ello, coloque los cornejos sobre un paño y seque suavemente cada baya, eliminando el exceso de humedad. Eliminar la humedad evita que la fruta se congele.
Si se congela con azúcar, se permite utilizar frutas ligeramente maduras, pero solo sin signos de podredumbre.

Preparando el congelador
Antes de congelar, siga unas sencillas recomendaciones.
- El compartimento del congelador está completamente limpio. Si se almacenaron productos cárnicos allí, límpielo con una solución suave de vinagre para eliminar por completo el olor.
- El tiempo inicial de congelación depende de la temperatura del refrigerador. Se recomienda congelar a -12 °C. Extienda el cornejo en una capa y déjelo reposar 15 minutos. Selle las bolsas. Retire el aire y séllelas.
- El modo congelador se cambia a -18 grados y se almacena durante 10 a 12 meses.
Puedes usar la función de congelación rápida. En este caso, actívala 5 horas antes de congelar. Cuanto más rápido se congele el cornejo, más vitaminas conservará.

Cómo congelar cornejo en casa
Dependiendo del grado de maduración se utilizan diferentes métodos para congelar el cornejo.
A granel
- Las bayas recolectadas o compradas se clasifican, eliminando restos, ramitas y frutos dañados. Solo se conservan los cornejos firmes e intactos. Los ejemplares blandos se reservan. En este método, los frutos se cosechan con hueso.
- El cornejo se lava y se seca. Luego se extiende en una sola capa sobre una bandeja y se guarda en el congelador.
Empaquetado
- Las bayas se clasifican, se lavan y se secan. Solo se conservan las firmes y maduras.
- El cornejo bien preparado se coloca en cualquier recipiente: un vaso, un recipiente o una bolsa de plástico. El recipiente se cierra con una tapa y la bolsa se cierra firmemente.
- La forma más fácil de envasar el cornejo es congelarlo ligeramente. Para ello, coloque las bayas en una bandeja en una sola capa y congélelas durante 15 minutos. Luego, distribúyalas rápidamente en porciones individuales en los recipientes preparados. Las bolsas Ziplock son adecuadas para el almacenamiento en invierno.
- Se recomienda envasar en pequeñas porciones para que en invierno sólo haya que descongelar la cantidad necesaria de producto.

Rallado
- Tras clasificar el cornejo, quedan muchas bayas demasiado maduras y blandas. No se pueden congelar enteras. Por lo tanto, se tritura con un tamiz.
- La mezcla resultante se forma en pequeños pasteles, se envuelve en film transparente y se congela. Este método es conveniente para consumir en porciones. Descongele y consuma inmediatamente, sin sobras, según las instrucciones.
Con azúcar
- La cantidad de azúcar se elige en función de las preferencias de sabor.
- Coloque las bayas preparadas en un colador y tritúrelas. Todas las semillas y la piel permanecerán en el colador.
- La pulpa machacada se espolvorea con azúcar y se mezcla. Se transfiere a un recipiente apto para congelador. Las cubiteras también son aptas. Vierte la mezcla resultante en el congelador y congélala durante una hora y media. Luego, se divide en porciones. Las porciones resultantes son fáciles de añadir a las gachas o al té.

Reglas de almacenamiento
Conserve el producto a temperaturas inferiores a -18 °C. La vida útil depende de cómo se prepararon las bayas:
- El cornejo rallado congelado se conserva en el congelador durante 3-4 meses;
- Las bayas enteras envasadas son aptas para el consumo durante 10 a 12 meses;
- La vida útil del cornejo a granel no es más de 4 meses.
Cómo descongelar el cornejo
Para conservar todas las propiedades nutricionales de las bayas, es necesario descongelarlas adecuadamente:
- Retire la cantidad necesaria. No vuelva a congelar el producto.
- Saque las bayas de la bolsa o recipiente donde las guardó y colóquelas en un tazón. Colóquelas en el estante inferior del refrigerador. Este proceso lleva tiempo, pero conserva todas las vitaminas.
- Puedes descongelar las bayas a temperatura ambiente. Sin embargo, esto hará que pierdan más jugo y vitaminas. Además, este método perjudicará su apariencia.
- No se recomienda descongelar la fruta en agua, ya que esto hará que pierda muchos de sus nutrientes y la mayor parte de su jugo.

Si necesita descongelar las bayas rápidamente, colóquelas en un recipiente impermeable y sumérjalas en agua fría. Esto conservará su jugo.











